Connect with us

Hi, what are you looking for?

Opinión

La tercera dosis

24 de junio de 2021

Por: Naid Nuñez

He terminado el tiempo de aislamiento, días largos de fiebre alta, dolor, inapetencia, todo en compañía de mi hija con similares síntomas; había pensado algo presuntuosa que el COVID no tocaría a la puerta de mi casa por lo estricta con las medidas de seguridad, pero no fue así, también como a muchas familias hemos sido afectados, palpando las fibras de la fragilidad y la incapacidad de reponernos rápidamente de este mal que a muchos les ha arrebatado a sus seres queridos y a quienes envío un abrazo fraterno de solidaridad. Este primer semestre del año ha requerido por parte de todos, niveles astronómicos de conciencia colectiva, una red invisible de valores y creencias que compactan e interiorizan las sociedades para actuar con empatía y fraternidad hacia sus semejantes pero que pareciera fracturada en el país. Sin hacer esfuerzo alguno, es posible encontrar en redes sociales, medios de comunicación o en las expresiones políticas un sinnúmero de calificativos agresivos con el ánimo de imponer un solo criterio,  refiriéndose a las movilizaciones o la opinión de los que entendiendo la crisis social que atraviesa el país creemos que se requieren cambios urgentes con una perspectiva amplia y democrática, dando  especial atención los requerimientos de los jóvenes  que vienen defendiendo su vida y derecho de tener oportunidades,  un trabajo digno libre de palancas o politiquería; objetivo bastante difuso si reconocemos el recorrido histórico de la forma de acceder a los espacios laborales, pero como plantea Fernando Savater(Filosofo-Escritor) es fundamental la relación entre el amor y la educación en tiempos de crisis, los valores éticos en lo que él denomina amor propio, donde debe ser un imperativo social, la protección de los demás ciudadanos que al final termina siendo la mejor forma de cuidarnos nosotros mismos,  creer que descalificando los conceptos de nuestros contrarios o dando trato de vándalos o escorias solo terminará siendo una piedra que se lanza al agua donde tarde o temprano la onda  alcanzará  nuestras vidas o entornos.

Estamos enlazados en una red de relaciones tan ceñidas que velar por el bienestar del prójimo entendiendo que tienen necesidades diversas e insatisfechas, garantiza en última instancia el bienestar individual y la dinámica ciudadana donde debe prevalecer el Estado social de derecho y la garantía de la protección de los derechos fundamentales. Es apremiante para que se efectúen las transformaciones en materia económica y social tan golpeada por la pandemia, que las estrategias políticas se rodeen de conocimiento pero no uno cualquiera, el conocimiento empático por la realidad incluyente, donde se vea con una lupa democrática las carencias de la sociedad en su multidversidad, la reducción de la pobreza y la evidencia de sistemas de salud débiles,  el descontento coyuntural con una desigualdad en salmuera permanente ha encendido la mecha de la violencia social donde la población, autoridades y gobierno han montado un cuadrilátero y pasado por alto los verdaderos problemas estructurales de la sociedad.

Mi hija se gradúa, será Ingeniera de la UIS mañana,  quiero para ella como mujer  joven y para todos los ciudadanos jóvenes, mujeres, indígenas, negros, campesinos, empresarios, policías un país en paz, donde el gobierno invierta más recursos para las políticas sociales, que nazca la esperanza y la expectativa de encontrar una vida digna, que su diploma no sea solo para colgarlo en un rincón sino para garantizar que el conocimiento tiene mérito y reconocimiento e incentivar a todos los jóvenes para que en medio de la incertidumbre le apuesten a la educación, el dialogo y  las salidas validas ante el declive de las relaciones ciudadanas y la crisis generadora de mecanismos de exclusión y ajena a la sustancia política, una invitación a la apertura de coordenadas que permitan espacios de consenso para superar la tensión y generar equilibrios donde todas las voces sean escuchadas.

Son tiempos de acuerdos y ellos solo se logran escuchándonos, no exclusivamente las opiniones de “expertos o gurús” sino atendiendo lo que piensa el vecino que es el epitome que condensa pensar en el de al lado, aquel que es posible no comparta mis concepciones ideológicas,   ni sienta lo mismo, pero representa la visión de otra forma como se capta  Colombia o la región y de recibir esa tan necesaria  tercera dosis de vacuna social de sensibilidad, empatía  de construir un mejor  futuro para todos. Un alto a las agresiones, no queremos más miedo,  todos tenemos que estar dispuestos a hablar y aportar en la búsqueda de caminos de pluralismo, la patria debe estar por los encima de los intereses de partido o personales ante el hondo malestar de la  mayoría de la población como bien lo indican las encuestas y los comentarios de todas las esferas de la Ciudad, que incluso se ha embarcado en un proceso de revocatoria que esperemos de los resultados que contribuyan a apaciguar le descontento local, ante la encrucijada colectiva que demanda soluciones.

You May Also Like

Covid-19

El pasado 4 de abril, la columnista de Semana, Salud Hernández denunció a varios Gobernadores del país, quienes estarían, en medio de la crisis...

Bucaramanga

26 de marzo de 2020 En el ojo del huracán se encuentra la Cooperativa de Hospitales de Santander y el Nororiente Colombiano, COHOSAN, al...

Política

En el ojo del huracán se encuentran algunas alcaldías y gobernaciones del país, por estar celebrando contratos en los que se evidencia un mal...

Noticias

Un medio de comunicación de Nueva Orleans en los Estados Unidos, confirmó el asesinato del colombiano José Amaya de 58 años por parte de...