19 de Septiembre de 2025
Donald Trump celebró un banquete de Estado en el Reino Unido, al que asistieron varias figuras destacadas de la industria tecnológica. Entre los invitados de alto perfil se encontraban Tim Cook, CEO de Apple, y Sam Altman, CEO de OpenAI.
La asistencia de estos líderes tecnológicos a un evento político de esta magnitud subraya la compleja y a menudo delicada relación entre Silicon Valley y la esfera política, especialmente con figuras como Trump.
El evento, que reunió a líderes empresariales y del gobierno, se considera significativo por varias razones:
Influencia tecnológica: Refleja la creciente importancia de los líderes tecnológicos en el panorama político global, donde sus empresas influyen en la economía, la sociedad y la seguridad.
Relaciones con el gobierno: La presencia de estos ejecutivos sugiere un esfuerzo por mantener o mejorar las relaciones con el actual liderazgo político, algo crucial para sus negocios en un momento de mayor escrutinio regulatorio.
Discusiones a puerta cerrada: Si bien los temas de conversación no se hicieron públicos, es probable que se discutieran temas de gran importancia como la regulación de la inteligencia artificial, la economía tecnológica y el futuro de las relaciones comerciales.
