La Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI) manifestó su profunda preocupación por el evidente deterioro de la libertad de prensa en Colombia, luego de analizar las conclusiones del informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) titulado “Los impactos de la violencia sobre los derechos humanos en Colombia”. El gremio señaló que los indicadores relacionados con el ejercicio periodístico muestran señales persistentes de afectación, situación que han documentado durante años. Estos registros incluyen episodios que impactan la independencia de los medios, el pluralismo informativo y el derecho de los ciudadanos a acceder a información desde múltiples enfoques sin condicionamientos políticos o ideológicos.
El informe de la CIDH, respaldado por AMI, identifica al ejercicio periodístico como una actividad de alto riesgo, especialmente para quienes cubren temas de administración pública, economías ilegales, seguridad y conflicto armado. La violencia física contra periodistas proviene principalmente de grupos armados ilegales, que utilizan estas acciones como mecanismos de intimidación para ejercer control social. Además, el organismo interamericano advierte sobre discursos estigmatizantes emitidos por funcionarios públicos que califican a periodistas con términos como “opositores”, “neonazis” o “muñecas de la mafia”, creando entornos permisivos para agresiones. Esta situación presenta impactos diferenciados y más graves para las mujeres periodistas, quienes enfrentan además mensajes misóginos y de contenido sexualizado.
Frente a este panorama, la CIDH formuló una serie de recomendaciones al Estado colombiano que AMI respalda plenamente. Entre ellas se incluyen medidas para prevenir el uso de medios públicos como herramientas de propaganda, adoptar criterios transparentes para la asignación de pauta oficial, implementar efectivamente la Directiva Presidencial sobre los deberes de los funcionarios frente a la libertad de expresión, y fortalecer los mecanismos de protección para periodistas. También se recomienda crear un registro sistemático de agresiones contra comunicadores para facilitar estrategias de prevención. AMI subraya que estas propuestas coinciden con sus planteamientos previos y con los llamados de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), reafirmando la necesidad de adoptar medidas estructurales y permanentes para garantizar un ejercicio periodístico libre, seguro y plural en Colombia.
































